Meditar

Meditar

Contar respiraciones, sentarse en silencio, escuchar diferentes sonidos, atender a diferentes sensaciones, las técnicas y pasos para meditar son incontables, pero hoy no vengo a exponeros eso, sino, lo que la meditación ha hecho y sigue haciendo, a día de hoy, por mí.

Yo, al igual que todo el mundo, a veces me desenfoco, me desordeno, como cuando en el GPS aparece la palabra “recalculando”. Cuando esto ocurre, es cuando más necesito sentarme a meditar.

Al contrario de lo que la gente suele imaginar,  la meditación muchas veces no reporta paz, más bien todo lo contrario. Colocarte delante de cómo estás, mirar tus luces y por supuesto tus sombras, te sitúa ante partes de ti que no conoces y que te aportan información necesaria para seguir avanzando en tu propia vida.

Para mí, meditar es buscar, una y otra vez, mi camino de vuelta a casa.

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